Auditorías Inteligentes

Actualizado: may 10

Implementar un Sistema de Gestión de Calidad va más allá de los requerimientos de la Norma ISO 9001:2015, la norma de hecho establece los requisitos de manera general, las organizaciones las deben adaptar dependiendo de su propia naturaleza, producto, procesos, tecnología, cultura del personal, filosofía, modelo de negocio, estrategias, competencia del personal, entre los más importantes.


Antes de implementar el sistema se deben establecer los objetivos y compromisos a adquirir para ello, el objetivo no debe ser la certificación, porque se convierte en un simple requisito, el objetivo primordial debe ser mejorar, la certificación es un reconocimiento al desempeño y una garantía de satisfacción. El sistema de calidad debe ir más allá de dicha certificación, es una disciplina, se convierte en una cultura organizacional, un proceso de planificación constante hacia la excelencia, es decir, el objetivo debe ser siempre el éxito sostenido, hacer del sistema una estrategia empresarial que nos permita alcanzar nuestra visión y mantenernos como una organización líder en el mercado.


Lograr esto requiere de actividades específicas e inteligentes, una de ellas es la auditoría. ¿Han llegado a percibir que después de algunos años de lograr la certificación, las actividades se vuelven monótonas?, las no conformidades y sus seguimientos, las auditorías internas, la revisión por la dirección, entre otras. Se vuelve una rutina poco productiva si la descuidamos, si no innovamos, si no mejoramos, si no exigimos cada vez más, si no caemos en vicios, si no buscamos alternativas y objetivos cada vez más ambiciosos.


Al observar esto, me he visto en la necesidad de realizar auditorías inteligentes, de promover, capacitar, formar auditores con la cualidad y capacidad de realizar auditorías que le aporten valor a la organización, con la inteligencia de saber donde poner el ojo para hacer que la calidad mejore, que el negocio crezca, que la productividad sea eso, productividad, que el enfoque sea totalmente al cliente y que el cliente esté cada vez más satisfecho de nuestros productos y servicios. A eso le llamo auditoría inteligente, no necesitamos auditar todos los capítulos de la norma en una auditoría, podemos llevar a cabo una evaluación quirúrgica, efectiva, sin descuidar los otros requerimientos a través del control y autocontrol.


Las auditorías de dos o tres días tienen que ser más efectivas, optimizarlas, para darle paso a la productividad y al crecimiento. El tiempo es fundamental para auditores y sobre todo auditados. En toda organización siempre habrán procesos críticos para el negocio, así como también habrán procesos totalmente controlados, con resultados eficaces, las auditorías inteligentes enfocan sus esfuerzos en esos aspectos críticos y fundamentales para el negocio.