Programa de Liderazgo SAC

Actualizado: 9 ene


Víctor E. Frankl en su libro "El hombre en busca de sentido", habla sobre la capacidad humana de superar sus dificultades y descubrir la verdad trascendente y orientadora del individuo. Ante las adversidades que es lo que le da sentido a nuestras vidas, debe haber algo que nos motive, nos mueva, nos desprenda a lograr lo inimaginable. Descubrir nuestros talentos y habilidades sin explotar.

Víctor E. Frankl no solo experimenta la logoterapia, la motivación primaria del ser humano como voluntad de sentido, también expone cómo el hombre en las más extremas condiciones de sufrimiento es capaz de encontrar una razón para vivir.

Desde luego que no vivimos esas condiciones extremas, afortunadamente. El hombre vive constantes cambios derivado de las condiciones de vida, el trabajo mal planificado, el tránsito de todos los días, el estrés, la salud, la pandemia, los problemas, etc. que influyen en nuestras vidas y nuestros objetivos.

En el primer módulo de este Programa de Liderazgo haremos una presentación y definiremos "qué es lo que le da sentido a nuestras vidas". Para esto hay que establecer las reglas del programa:

Primera regla y la más importante: Voluntad, solo hablaré de esta regla en este momento por ser la esencial, nada se puede lograr si no hay voluntad, nada es fácil, si queremos liderar nuestras vidas debe haber ese compromiso con uno mismo, esa voluntad de esforzarse para lograr lo que uno quiera. Sin esta regla los objetivos no se logran. La voluntad es un requisito para acceder a este programa.

Una voluntad inquebrantable nos permitirá deshacernos de malas prácticas, de aquello que nos roba el tiempo y nos distrae de nuestros objetivos, por ejemplo el uso excesivo y sin valor agregado del celular, la televisión, las noticias irrelevantes, etc. pero también malas prácticas en la alimentación, en el sedentarismo y en todo aquello que nos distrae de nuestros objetivos diarios.

La voluntad nos permitirá establecer disciplinas como despertar al alba, la activación física, la reflexión y la lectura.

En el primer módulo definiremos entonces cual es nuestro sentido a la vida, quién soy, quién quiero ser en un mediano o largo plazo, cuáles son mis fortalezas, mis debilidades, mis oportunidades y mis amenazas, cuáles serán mis estrategias y mis objetivos para alcanzar mi visión personal, profesional y laboral. Un análisis individual cargado de honestidad que nos permita cimentar las bases de nuestro plan de vida y carrera.

Con esto estableceremos compromisos y una planificación basada en las estrategias y actividades que nos permitan alcanzar los objetivos diarios, semanales, mensuales y anuales. Con apoyo desde luego de herramientas gerenciales y administrativas.

Aquí empieza lo interesante, trabajar con la mente y con los valores, de ahí la importancia de la voluntad. La mente es una máquina maravillosa que requiere de ejercitarse, ¿sabías que en el cerebro tenemos una amígdala que nos advierte de los peligros?. Ésta nos mantiene siempre en alerta.

Nuestra mente se va acostumbrando si lo permitimos a zonas de confort, lugar donde nos sentimos cómodos, sin peligros, sin esfuerzos, si no lo ejercitamos. Cuando estamos acostumbrados a dicha zona de confort, no pasa nada, pero cuando viene a nosotros nuevos retos, cambios, o el cerebro advierte un cambio o peligro en el camino, éste envía inmediatamente un mensaje de peligro a la amígdala, quien se encarga de procesar el mensaje y la advertencia nace, ¡Cuidado, hay peligro!, sucede tan rápido que nos da tiempo de actuar instantáneamente. Por ejemplo cuando vamos trotando y de pronto encontramos un hoyo o un charco en el camino, en ese momento actúa el cerebro con la amígdala, ven un peligro y hacen su trabajo, ¿Qué hacemos?, brincamos o evitamos el hoyo. Tomamos una acción.

Lo mismo sucede con nuestra zona de confort, cuando existen nuevos retos el cerebro y la amígdala entran en función, si la mente no la ejercitamos hacia lo positivo, el mensaje que nos mandará será, ¡cuidado, puedo fracasar!, ¡no lo voy a lograr!, ¡así estoy bien!. ¿Al GYM?, ¡no para qué, que flojera!. Y nos quedamos en esa zona de confort que no nos permitirá crecer.

Pero si al cerebro lo trabajamos y ejercitamos constantemente a los cambios y a los retos, a través de la voluntad de sentido, estaremos generando y cambiando constantemente zonas de confort, me refiero a lograr objetivos tras objetivos, tener la capacidad de asumir retos y lograrlos para ir tras otros. Esto se conoce como zona de turbulencia. Ahí deberíamos de estar los líderes.

Este primer módulo es la base del liderazgo, para empezar a trabajar con la planificación que hablaremos en mi siguiente artículo.

Solicite informes del programa al siguiente correo: director@sacalidad.com.mx

Puede llevar también este programa a su organización con sus líderes de procesos, con enfoque a la visión organizacional. Observará resultados impresionantes.

Reciban un saludo afectuoso.

D. Saavedra

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